La guerra es el peor azote de la Humanidad. Destruye la riqueza, el arte, y mutila los hombres. Produce la peste y siembra el odio entre los pueblos. Destruye el sentimiento más sublime del alma humana: el amor al prójimo. España, ante el próximo conflicto que puede producirse de un día a otro, debe permanecer neutral. Para este fin, no puede haber partidismo político ni clases. Cada español debe ser un enemigo de la guerra. El Gobierno está en la obligación de hacer cuanto pueda por impedirlo.